Coeducar: crecer juntos al rededor del niño
Como psicóloga escolar, hay una idea en la que creo profundamente: cuando familia y escuela caminamos juntas, el niño se siente más seguro, comprendido y acompañado.
Coeducar es justamente eso. No significa pensar siempre igual, sino saber escucharnos, compartir nuestras miradas y buscar juntos lo que cada niño necesita.
Las familias conocen a sus hijos como nadie: su historia, su sensibilidad, sus fortalezas y sus pequeños grandes desafíos. En la escuela los conocemos desde otra mirada, viéndolos aprender, convivir, equivocarse, descubrir y crecer. Cuando unimos esas dos miradas, podemos acompañarlos mucho mejor.
Habrá momentos fáciles y otros que requerirán más diálogo, paciencia y confianza. Lo importante es recordar que estamos del mismo lado.
Porque cuando familia y escuela hacemos equipo, el niño no queda en medio de los adultos: está en el centro, rodeado de personas que creen en él y desean verlo crecer feliz.
Marisol Saavedra
Neuropsicóloga
Psicóloga de Primer Grado






